Reseña de PREY
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Reseña de PREY

9 mayo, 2017
6 Comments
15 minutes read

El destino de Prey parecía ser el de muchos juegos que comienzan con grandes expectativas y terminan en la papelera de reciclaje de los proyectos que, de tanto alargarse, terminan por morir sin ver la luz del día.

Originalmente concebido como Prey 2, la secuela del original de 2006. Un fps inventivo y parejito, cuyo mayor aporte fue poner en el rol central a un protagonista nativo americano, el proyecto sobrevivió diversos problemas en el desarrollo, cancelación incluida, hasta caer en las manos de Arkane Studios, quienes optaron por cortar cualquier lazo con el juego original, salvo el nombre, y convirtieron al renovado Prey en un proyecto de su propia manufactura.

  • Desarrollador: Arkane Studios
  • Fecha: 5 de mayo 2017
  • Publisher: Bethesda
  • Plataformas: Playstation 4 (revisada), Xbox One y PC
  • ESRB: M – Mature +18

Contra varios pronósticos, Prey se levanta como el Survival/Action Horror más relevante de la actual generación, trayendo de vuelta viejas convenciones del género sin darle la espalda a las mejoras que han surgido en el último tiempo, quizás denotando alguna falta de identidad propia entre tantas referencias ilustres a las que echa mano, pero entregando sin duda una experiencia totalmente recomendable para los viejos fanáticos del género.

Tu pasado te condena…

Es imposible entender la existencia de Prey sin antes hacer un repaso por la gente que le dio vida y la experiencia e influencias que llevan encima. Harvey Smith, Raphael Colantonio y Austin Grossman cargan en su espalda el peso de haber trabajado en sagas como System Shock, Deus-Ex, BioShock, Arx Fatalis o Dark Messiah of Might And Magic. Todo ese bagaje y años de circo se nota como nunca en este título, en donde el peso de esos juegos se cuela por todos los apartados de Prey. Es importante entender esto para dejar en claro que, lo que tenemos acá, es revisión más homenaje y no una simple emulación.

La Rapture del futuro

El primer puñetazo que Prey te pega en la cara es el visual. Talos-1 (hola referencia a la saga Elder Scrolls) es un escenario inmenso, mucho más grande de lo que uno puede suponer a primera vista. Con su estilo “art decó” hecho a partir de elementos futuristas. Resulta difícil no recordar inmediatamente a la Rapture de Bioshock con sus salones rimbombantes y letreros grabados en letras metálicas. La influencia es clara y da la impresión que los desarrolladores querían que se notara a propósito. La sombra del titulo de Ken Levine también se hace sentir en detalles más sutiles, como la forma en que aparecen y se actualizan las “quests” en el hud y en general en esa vibra incomoda, la que se genera a partir del cruce entre la belleza de la arquitectura y la atmósfera lúgubre y silenciosa. Esto puede ser bueno o malo dependiendo de que tan a menudo aparezcan estas similitudes en tu cabeza, pero el excelente trabajo en la dirección de arte se encarga de que el asunto siempre se sienta como homenaje más que una simple copia.

Pero esto no es Irrational Games, es Arkane… y en Prey esto queda claro desde el principio. Como es marca de la casa, el ambiente no es solo un acompañamiento visual. Talos es un mundo en si mismo, lleno de pasadizos, puertas misteriosas y recovecos varios que sirven para sostener el gameplay. Si bien el juego se presenta a si mismo como una experiencia lineal, el verdadero tesoro del juego está en la exploración, siempre hay algo que ganar al dejar de mirar al frente y explorar tus alrededores por munición valiosa, algún arma escasa o una simple ruta de escape. La arquitectura del juego está ahí para ayudarte. Otro elemento digno de hacer notar, es el como Talos es capaz de contarte pequeñas historias indirectamente a través de sus paredes y de cómo las cosas están dispuestas en habitaciones y pasadizos, algo aprendido de juegos como Fallout 4 y que le dan un toque extra al juego.

Los peligros de la carrera espacial

Al contrario de Dishonored 2, donde la historia se diluye entre otros elementos mejor desarrollados, en Prey los chicos de Arkane Studios han hecho uno de sus mejores trabajos, presentando una historia atrapante, muy bien narrada y caracteres interesantes. Empezando por su personaje central.

La historia de Morgan Yu, él o la protagonista del juego (hay una pantalla de selección de genero al comenzar la aventura) es una historia de auto-descubrimento. Despojado de su memoria por razones que es mejor no discutir, el viaje de Morgan se convierte en una carrera por descubrir retazos de sus recuerdos y completar su puzle mental a la vez de tratar de entender qué rayos sucede en una estación espacial supuestamente segura y tranquila, la que ahora se encuentra infestada de alienígenas peligrosos y poco amigables con sus contraparte, terrícolas. Este sentido de urgencia calza muy bien con la atmósfera terrorífica del juego y también marca un buen contrapunto con el “gameplay” más metódico y lento que se ofrece.

Ademas de esto, el juego también construye un “lore” muy interesante alrededor suyo, en una realidad alterna donde John F. Kennedy nunca fue asesinado en Dallas esa tarde de Noviembre del 63, dando un vuelco en el rumbo de la guerra fría y entregando un empujón definitivo a la carrera espacial. Toda esta historia se cuenta dentro del juego a través de revistas, carteles y comunicados varios, dando otro incentivo más al factor exploración.

En un juego con cierta tendencia a perderse entre sus referencias. La historia y la narrativa de Prey se alzan como un punto de distinción y demuestra que Arkane es capaz de entregar guiones de calidad cuando se lo proponen.

El único alien bueno, es el alien muerto

Sin duda lo que más sorpresa y buen sabor me provocó de este renovado Prey, fue su jugabilidad. Quizás influenciado por los recuerdos del Prey original y por el ya clásico mal ojo de Bethesda para “marketear” sus juegos, este servidor esperaba un FPS en propiedad, donde el combate fuera directo y frenético. Nada más lejano a la realidad.

Prey es en realidad un “Survival Horror” del corte más tradicional y que honra directamente a una de sus influencias más ilustres, System Shock. Acá no hay regeneración automática, armas superpoderosas, ni concesiones de ese tipo. Cada botiquín cuenta, cada munición es un tesoro que debe ser usado con extremo juicio y cada encuentro con un enemigo es una batalla que debe ser peleada con la mente más que con la fuerza. Prey es un juego que no perdona, no importa que tan desarrollado llegue a estar tu personaje, la sensación de desventaja frente al enemigo está siempre presente. Cargar ciegamente contra un alien significa la muerte casi segura y en gran parte la única vía para avanzar en el juego es el sigilo y la estrategia. El combate en si es muy demandante y exige mucha precisión, por lo que evitarlo lo más posible parece la mejor opción… especialmente en las primeras horas de juego.

Como la cuesta está hacia arriba, Morgan tiene a su disposición varios elementos para sobrevivir. Desde la confiable llave inglesa (hola Bioshock, tanto tiempo sin verte), pasando por pistolas, blasters, escopetas y por supuesto el gloo cannon, un arma que dispara espuma que sirve para ralentizar enemigos y hacerse camino por donde no lo hay. Aquí Morgan tiene a su disposición un respetable arsenal, donde cada tipo de arma cabe en algún tipo de estrategia… por supuesto la munición es un bien escaso y la mayor parte del tiempo estarás dando “mangazos” más que disparando indiscriminadamente. Tanto armas como trajes son mejorables vía chips y planos que pueden ser “crafteados”.

Hablando de estrategias, Prey construye su gameplay en base a la libertad de acción. Muy al estilo de Deus-Ex -otra gran influencia del juego- una misma situación tiene varias formas de resolverse, una puerta se puede abrir buscando un código, encontrando alguna entrada oculta o volando la puerta en pedazos. La recolección de inteligencia presente en computadoras y notas esparcidas por la base, es un punto crucial para avanzar por el juego exitosamente, de nuevo, la exploración es reina.

Otro pilar vital del juego es su factor RPG. A través de los “neuromods” es que Morgan puede completar una amplia hoja de “perks” o mejoras que van desde aumentar la vida o la eficiencia de los botiquines, mover objetos pesados, más precisión con las armas y muchas más. Obviamente los neuromods tampoco son tan comunes y el buen juicio se torna indispensable para asignar puntos a las habilidades que potencien la estrategia elegida por el jugador.

El “crafting” también tiene una preponderancia crítica, mientras armas, municiones, neuromods y demases escasean en el mundo, muchas de estas cosas pueden ser crafteadas por medio de estaciones ubicadas en distintas zonas de la base, los materiales se consiguen como “loot” o tomando cualquier cosa del mundo, los que deben ser procesados en una maquina de reciclaje antes de poder ser utilizados para el crafteo.

Pero el gameplay también tiene relación directa en como se va formando la historia del juego. A partir de cierto punto el personaje adquiere la habilidad de asimilar poderes alienígenas, esto influye en la humanidad de Morgan y de como sus acciones cuelan en la percepción de los otros humanos de la base. La relación y el trato de Morgan con el resto de los humanos incide directamente en como se desarrolla la historia del juego, por lo que es un elemento a tener muy en cuenta. La tecnología extraterrestre le da poder a Morgan, pero ese poder tiene un alto costo si no se le ponen limites.

Un triunfo de la vieja escuela

Arkane es uno de los estudios más interesantes de la actualidad, está constituido por veteranos de la industria con años de trabajo en varios de los juegos más emblemáticos de los últimos 20 años. Prey es la joya del estudio, un survival que mezcla a la perfección viejos mandamientos del genero con elementos modernos del mismo, con una historia atractiva y bien contada… junto a una hermosa dirección de arte. Tal vez a ratos sus influencias se noten mucho, pero eso no le quita ni un ápice de su calidad como uno más de los grandes títulos que hemos podido disfrutar en lo que va del 2017.

Colemono http://colemono.com

Promoviendo el mundo de los videojuegos, desde que tomamos el control de Billy Lee. | Una creación de @el_gR

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0 comments
  • chizko

    Oye pero que rica la redacción.

  • ZENADIEL

    Excelente reseña, Prey pasa a la lista de indispensables.

  • dum

    Buenísima reseña

  • michael moya

    y la nota ?

    • Hola Michael, aquí no ponemos notas 😉 ¡Saludos!