2K Games ha confirmado el fichaje de Rod Fergusson, y quien quedó como nuevo director detrás de la franquicia de BioShock y máximo responsable del estudio Cloud Chamber.
Este anuncio se produce semanas después de que Fergusson abandonara Blizzard, y marca su regreso a la saga que ya conoció como productor ejecutivo en BioShock Infinite en 2013. Paralelamente, 2K anunció una reestructuración en Cloud Chamber que incluirá despidos, aunque no especificó el número de los afectados.
Fergusson se encargará de supervisar todas las iniciativas detrás de BioShock, incluyendo el próximo juego que fue anunciado en 2019 y la adaptación cinematográfica de Netflix. Su llegada responde a la necesidad de 2K Games de estabilizar un desarrollo que ha enfrentado desafíos internos, evidenciados por la reciente salida de Kelley Gilmore, líder anterior del estudio, y el reasignamiento del director creativo, Hogarth de la Plante.
En un memorando interno, David Ismailer (presidente de 2K Games) justificó la reestructuración afirmando que, pese a estar «contentos con las bases del nuevo BioShock», se rediseñarán aspectos clave del proyecto y se reducirá el tamaño del equipo. Esta decisión refleja la presión del estudio y su matriz Take-Two por reactivar una de sus IPs más valiosas.
Cloud Chamber fue fundado en 2019 y específicamente para desarrollar el nuevo BioShock, pero el proyecto permanece en fase temprana sin anuncios formales. Fergusson, reconocido por rescatar proyectos complejos, tal y como pasó en su momento con las franquicias de Gears of War y Diablo, enfrenta el reto de definir la visión creativa mientras gestiona recortes de personal. Su historial sugiere un enfoque pragmático para entregar juegos pulidos en plazos definidos.
¿Qué tal? Me parece una muy buena adquisición por parte de 2K, ahora… ojalá y el resultado termine siendo positivo y logre encaminar el proyecto, que durante estos días ha demostrado los diferentes dramas que ha tenido su desarrollo.
Vía | Variety




