La noticia se confirmó hoy mismo, 23 de octubre, y supone un antes y un después para el reconocimiento cultural del videojuego en Japón. Esto porque el reconocidísimo Shigeru Miyamoto, el hombre detrás de las más grandes franquicias de la industria actual, como Super Mario y The Legend of Zelda, finalmente recibirá la Orden de la Cultura, convirtiéndose en la primera persona de la industria en obtener este galardón desde que se creara en 1937. La ceremonia se celebrará el próximo 3 de noviembre, Día de la Cultura en el país, en el Palacio Imperial de Tokio, y será el propio Emperador quien le imponga la medalla.
Miyamoto, de 73 años y vinculado a Nintendo desde 1977, ha sido reconocido en la categoría de Artes Mediáticas (Videojuegos), un campo que hasta ahora había quedado fuera de un premio que en el pasado distinguió a figuras como Akira Kurosawa o Yasunari Kawabata. Su carrera incluye la creación de Donkey Kong en 1981, Super Mario Bros. en 1985 y una serie de franquicias que cambiaron la forma de entender el entretenimiento interactivo. En los últimos años también ha impulsado la expansión de sus universos al cine y los parques temáticos, consolidando una estrategia transmedia que hoy es central para la compañía.
Visiblemente incómodo con la atención, Miyamoto quiso compartir el mérito:
Me siento terriblemente avergonzado, pero es un verdadero honor haber sido elegido para un premio tan prestigioso. Como siempre digo, no hago juegos solo. Este premio es el resultado de crearlos junto con muchísimas personas, así que pretendo recibirlo como su representante. Considero este galardón como un reconocimiento que acepto en nombre de las muchas personas con las que he trabajado.
El galardón no llega solo. En la misma edición de 2026, el gobierno japonés reconoció a otras siete personalidades, entre ellas el arquitecto Toyo Ito (Premio Pritzker 2013) y el científico Kenso Soai, quien recibió el Premio Nobel de Química ese mismo año. Para Miyamoto, la Orden de la Cultura se suma a una lista que ya incluía el Premio Príncipe de Asturias (2012) y el BAFTA Fellowship (2010), pero esta vez el reconocimiento tiene un peso simbólico distinto, ya que el videojuego, ese medio que durante décadas fue visto como entretenimiento juvenil o básicamente para niños, finalmente ocupa un lugar en el panteón cultural de Japón… algo inimaginable para nosotros, considerando que Japón es un donde los videojuegos lograron ser lo que son a día de hoy.
Muy bien por Miyamotito, ¡Un grande mi tatita hermoso! ❤️
Vía | Asahi




