La sorpresiva cancelación de Physint por parte de PlayStation ha comenzado a revelar sus razones. Según un informe que apareció en el medio de Bloomberg y que apareció basado en fuentes cercanas al proyecto, la decisión de Sony de desvincularse del nuevo juego de Hideo Kojima se debió a una combinación de factores financieros y estratégicos que terminaron por llevar a estas consecuencias. Partiendo por el rendimiento comercial que tuvo Death Stranding y su secuela, las cuales no cumplieron con las expectativas de ingresos que se habían planteado, por otro lado estaba el presupuesto de Physint que iba camino a dispararse y la política de exclusividad de Sony complicaba la ecuación.
El factor principal de toda esta decisión fue por el desempeño comercial de las dos entregas de Death Stranding. Según estimaciones de Alinea Analytics, la secuela vendió alrededor de 2,5 millones de copias entre PlayStation 5 y PC, generando ingresos aproximados de 170 millones de dólares. La primera entrega, por su parte, acumula cerca de 5 millones de unidades y 243 millones en ingresos a lo largo de su ciclo de vida. Sin embargo, ninguna de las dos habría alcanzado los objetivos de ingresos que Sony esperaba, considerando que la primera costó alrededor de 100 millones y la segunda entre 150 y 200 millones, sin contar el concepto de marketing.
El informe también señala que Physint, a pesar de estar a años de su lanzamiento, ya iba camino a exceder significativamente su presupuesto y había incumplido varios plazos de desarrollo. Esto, sumado al endurecimiento de los controles de producción que Sony implementó tras el fracaso de Concord, hizo que la compañía reconsiderara su inversión en un proyecto que aún requería cientos de millones de dólares adicionales.
Otro punto clave fue la estructura del acuerdo. Aunque los juegos de Death Stranding se lanzaron inicialmente como exclusivos temporales de PlayStation, eventualmente llegaron a PC y otras plataformas, mientras Kojima Productions conservaba la propiedad intelectual. Sony no estaba dispuesta a repetir ese modelo con Physint, invirtiendo una suma millonaria en un juego que no permanecería exclusivo de su hardware de forma permanente. Esta postura se refuerza con la decisión reciente de Sony de dejar de lanzar sus juegos singleplayer en PC, lo que eliminaba cualquier posibilidad de ingresos adicionales por esa vía.
Tras la cancelación, Kojima Productions pasó aproximadamente tres meses buscando un nuevo socio antes de llegar a un acuerdo con Xbox Game Studios. La relación entre ambas partes ya existía gracias a OD, el juego de terror que Kojima desarrolla para la actual plataforma de Microsoft. El acuerdo no solo abarca Physint, sino que también incluye derechos para adaptaciones cinematográficas y televisivas de ambos proyectos, alineándose con la estrategia de Xbox de expandir sus propiedades intelectuales a otros medios.
¿Cómo lo ven? En resumidas cuentas, aquí yo veo que Kojima sigue con su posición de Rockstar dentro de la industria, pidiendo millones para el desarrollo de sus juegos y tomándose todo el tiempo del mundo para ver cuándo y cómo es que avanza a lo largo de los proyectos. A mi esto me demuestra que Physint va a salir después del 2030… si es que no más.
Vía | Bloomberg




