Seguramente esta noticia alegrará a los consumidores de esta industria, esto porque Electronic Arts ha confirmado que no tiene planes de aumentar el precio de sus juegos, incluyendo el esperado Battlefield 6, manteniéndose firme en su estrategia actual de ofrecer múltiples opciones de compra.
La decisión fue anunciada por Andrew Wilson, actual CEO de la compañía, durante la presentación de los resultados financieros del último trimestre, donde destacó que ellos prefieren enfocarse en entregar valor a través de diferentes modelos de negocio en lugar de aumentar los precios base.
Frente al reciente aumento de precios en la industria, como pasó con el lanzamiento de Mario Kart World por parte de Nintendo, que aumentó el rango de precios a $80 dólares, Wilson dejó claro que EA no seguirá ese camino.
No tenemos intención de hacer cambios en nuestros precios. Ya ofrecemos un espectro amplio, desde juegos free to play hasta títulos prémium y ediciones Deluxe. Nuestra prioridad es dar valor a los jugadores en cada nivel.
Esta postura refleja una tendencia más amplia en la industria, que es la de monetizar a través de contenido adicional en lugar de encarecer la entrada. Los jugadores que deseen acceso anticipado o cosméticos pueden pagar más por ediciones especiales, pero la versión estándar se mantendrá en el rango tradicional de entre 60 y 70 dólares.
Stuart Canfield, director financiero de Electronic Arts, reforzó el mensaje de Wilson al señalar que, en un mercado donde los ingresos recurrentes (como pases de batalla o microtransacciones) son clave, es más importante ampliar la base de jugadores que elevar el precio inicial.
Estamos concentrados en el lifetime value. Queremos que más personas jueguen, no menos.
Este enfoque ya ha dado resultados, por ejemplo… juegos como Apex Legends o EA Sports FC 25 (con ediciones Ultimate que superan los 100 dólares) demuestran que es posible generar ganancias sin alienar a la audiencia.
Mientras EA se mantiene firme, compañías como Nintendo, Sony y Microsoft han probado con aumentos puntuales, argumentando los altos costes de desarrollo. Sin embargo, como señala Wilson, EA prefiere evitar el riesgo de backlash y confiar en modelos flexibles que ya funcionan.
¿Qué tal? Bien rara la posición de Electronic Arts frente a esta situación, uno podría pensar que ellos serían los primeros en reaccionar aumentando los precios de sus juegos, pero tal parece que decidieron tomar otro camino a ver si se logran diferenciar de lo que parece ser algo inevitable.
Vía | Video Games Chronicle




