El año 2024 no fue el mejor para Electronic Arts. Tras el desempeño comercial discreto de títulos como Dragon Age: The Veilguard y los ingresos por debajo de lo esperado en EA Sports FC 25 y Apex Legends, la compañía ha anunciado la eliminación de 300 puestos de trabajo, sumándose a los 670 despidos realizados desde 2023.
Según informaron desde el medio de IGN, los recortes afectan principalmente al equipo de Experiencias de EA, que incluye áreas como Atención al Fanático, atención al cliente y marketing, aunque otros departamentos también han sido impactados. Aquí es donde un portavoz de EA explicó:
Como parte de nuestro enfoque continuo en nuestras prioridades estratégicas a largo plazo, hemos implementado cambios específicos dentro de nuestra organización que optimizan la alineación de los equipos y la asignación de recursos para impulsar el crecimiento futuro.
Tratamos a nuestros empleados con cuidado y respeto durante este proceso, trabajando para minimizar el impacto, ayudando a los empleados afectados a explorar nuevas oportunidades dentro de la empresa cuando sea posible y brindándoles apoyo durante la transición.
Entre los equipos más afectados se encuentra Respawn Entertainment, que sufrió de más de 100 despidos en áreas clave… como el desarrollo, publicación y control de calidad de Apex Legends. Esto además del equipo de Star Wars Jedi y dos proyectos de incubación cancelados, uno de los cuales, según comentaron en Bloomberg, era un nuevo juego de Titanfall.
Estos movimientos reflejan una reestructuración enfocada en prioridades estratégicas, pero también ponen en evidencia los desafíos financieros de EA. A pesar de contar con franquicias exitosas, los resultados no han alcanzado las expectativas comerciales de la compañía. Si la tendencia continúa, especialmente con títulos como Apex Legends y EA Sports FC, los que muestran un rendimiento inferior al proyectado, no sería sorprendente ver más ajustes en el futuro.
¿Qué tal? Mientras EA busca refocalizar sus esfuerzos, la incertidumbre sigue presente para los empleados restantes y las franquicias afectadas. La cancelación de proyectos en incubación, incluido el posible Titanfall, sugiere que la compañía está dispuesta a sacrificar iniciativas menos seguras para consolidar sus apuestas principales. Sin embargo, queda por verse si estas medidas serán suficientes para recuperar el rumbo financiero o si, por el contrario, marcan el inicio de un período más complicado para el gigante de los videojuegos.
Vía | IGN




