Parece que otro gigante de la industria podría estar a punto de cambiar de dueños. Es que según un informe que apareció en el medio de The Wall Street Journal, Electronic Arts estaría cerca de alcanzar un acuerdo para privatizarse, esto junto a una operación que valoraría a la compañía en 50.000 millones de dólares. Este movimiento sacaría al editor estadounidense de la bolsa para pasar a ser controlado por capitales privados. Una noticia que tuvo un efecto inmediato, ya que las acciones de la empresa se dispararon más de un 14%, haciendo que su valor de mercado actual ronde los 48.000 millones de dólares.

La gran pregunta es quién está detrás de la oferta. Las fuentes del periódico aseguran que el grupo de inversores incluye a Silver Lake, una de las compañías de capital privado más grandes del mundo con especialización en tecnología, y al Fondo de Inversión Pública (PIF), que es el fondo soberano de Arabia Saudí. El PIF no es nuevo en el sector; ya es conocido por sus inversiones en compañías como SNK, Take-Two, Nintendo, Activision Blizzard y Embracer Group. De hecho, ya es accionista de Electronic Arts, con una participación que ronda el 9%.

El silencio es la norma por ahora. Varios medios han contactado a las tres partes involucradas (EA, Silver Lake y PIF), pero ninguna ha querido comentar al respecto. Esta discreción es típica en operaciones de tal magnitud, que se manejan con extremo secretismo para evitar especulaciones bursátiles. Por lo general, se finalizan durante el fin de semana y se anuncian antes de que abran los mercados.

Queda por verse si la operación se concreta. En los últimos años se ha vuelto común ver fondos de inversión comprando estudios y compañías del rubro. Sin embargo, Electronic Arts no es un actor cualquiera, ya que estamos hablando de uno de los mayores editores de videojuegos a nivel mundial. Este posible movimiento se da en un contexto de variadas turbulencias para la propia EA. En el último año, la compañía ha cancelado proyectos como el juego de Black Panther, un FPS de Star Wars y una entrega de Titanfall, además de cerrar estudios como Ridgeline y Cliffhanger Games. A eso se le suman los despidos de más de 300 empleados y el bajo rendimiento comercial de lanzamientos como Dragon Age: The Veilguard.

¿Qué tal? Está re loca la industria por estos días y debo decir que me da la mansa pera que un sector como el fondo de Arabia Saudí tenga tanto poder sobre ella. No sé, en lo personal no me gustan este tipo de situaciones, pero sólo represento a un pequeño medio en el culo del mundo. Sólo esperemos que esto no termine trayendo cola para el futuro de la industria.

Vía | The Wall Street Journal

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