Un nuevo dato sobre la próxima consola de Sony en relación a su valor de desarrollo, ha encendido la polémica durante estos días. Es que según comentó el filtrador de hardware, KeplerL2, los componentes de memoria RAM y almacenamiento NAND que podría tener la consola de PlayStation 6, tendrían un valor para la compañía de unos $680 dólares por unidad. Esa cifra corresponde únicamente a la memoria y el almacenamiento, sin contar el procesador, el sistema de refrigeración, la fuente de alimentación ni el resto del hardware.
El dato cobra relevancia al compararlo con la evolución de los costos. KeplerL2 había estimado en marzo que el costo total de materiales del nuevo sistema rondaba los $760 dólares, y para julio esa cifra ya había escalado a cerca de $960 dólares. Es decir, solo la memoria y el almacenamiento ya superan el precio de venta de una PlayStation 5, lo que hace prácticamente imposible que la próxima consola llegue al mercado con un precio contenido.
El encarecimiento no es un fenómeno aislado de Sony. La demanda masiva de memoria DRAM y NAND por parte de los centros de datos de inteligencia artificial ha absorbido la oferta mundial, disparando los precios de estos componentes. Los analistas coinciden en que, si los precios de la memoria no caen antes del lanzamiento de PlayStation 6, la consola difícilmente bajará de los $1.000 dólares. De hecho, la propia Sony declaró en junio:
Como principio, no pretendemos vender hardware con pérdidas significativas.
Las predicciones de la industria apuntan en la misma dirección. El consultor, Dr. Serkan Toto, ya había advertido que la nueva consola podría costar más de $1.000 dólares, mientras que el CEO de Aldora, Joost van Dreunen, fue más contundente:
A este ritmo, la próxima generación podría no llegar hasta 2028, y cuando lo haga, más de mil dólares será el piso.
El analista de Circana, Mat Piscatella, también consideró posible ese escenario, aunque expresó su deseo de que no ocurriera.
El problema no es exclusivo de PlayStation ya que desde Xbox ya ha reconocido que su próxima consola, Project Helix, también se verá afectada por el alza de la memoria. Su CEO, Asha Sharma, ha señalado que los costos de memoria impactarán tanto el precio como la disponibilidad del sistema. Todo apunta a que la próxima generación de consolas, si no cambia el escenario de componentes, será la más cara de la historia.
¿Cómo lo ven? Personalmente no veo ninguna necesidad de traer una nueva generación de consolas, de hecho, creo que si los precios son incapaces de bajar de aquí a un par de años, podríamos estar ante una de las peores y seguramente podríamos ver tremendos fracasos comerciales.
Vía | Video Games Chronicle




