Polyarc anunció el título de Moss: The Forgotten Relic, un juego que combina las campañas de Moss y Moss: Book II en una sola experiencia, pero abandonando por completo la realidad virtual. El título llegará durante nuestro invierno a PlayStation 5, Xbox Series, Nintendo Switch 1/2 y PC vía Steam.
Moss: The Forgotten Relic reúne las dos aventuras de Quill, la ratita protagonista, y la lleva a esta experiencia completa y mejorada. Entre las novedades se encuentran mejoras visuales y de rendimiento, nuevas cinemáticas, una opción de accesibilidad que permite saltarse los combates, y el contenido de la actualización Twilight Garden, que añade un capítulo adicional a la historia.
Junto a Quill recorreremos un territorio mítico donde se combinan ruinas antiguas con la naturaleza. La característica distintiva de la saga es el vínculo que se establece con el personaje principal: ella depende del jugador para orientación, protección y asistencia en la resolución de puzles y combates. En la primera entrega, Quill encuentra una piedra mágica que le revela una antigua magia y emprende un viaje para salvar a su tío Argus. En Moss: Book II, la aventura se traslada a un castillo hechizado.
Las dos entregas originales fueron aclamadas como juegos de realidad virtual. Ahora, Polyarc busca que los jugadores sin visor puedan disfrutar de la historia completa, ya que la saga siempre tuvo una fuerte identidad narrativa que podía funcionar fuera de la VR, y este lanzamiento lo evidencia.
Al dejar atrás la realidad virtual se pierde la inmersión de manipular objetos con los mandos y la sensación de estar dentro del mundo. Pero a cambio, el juego llega a una audiencia mucho más amplia, incluyendo a quienes sufren mareos por la realidad virtual o simplemente no tienen un visor. Además, la nueva opción de saltar combates hace que la aventura sea accesible para quienes solo quieran disfrutar la historia.
Moss: The Forgotten Relic no cuenta con fecha de lanzamiento por el momento, pero ya sabemos que llegará en los próximos meses. Así que a esperar a ver con qué nos encontramos.




