En un balance detallado de su negocio de videojuegos, Sony ha dibujado un panorama de contrastes. Por un lado, confirmó el rotundo éxito del lanzamiento de Helldivers II en la plataforma de Xbox Series, mientras que por el otro admitieron que Destiny 2 no ha cumplido con las expectativas financieras proyectadas.
La decisión de llevar Helldivers II a la consola de Microsoft ha sido un acierto estratégico. Sony destacó que el lanzamiento multiplataforma no solo atrajo a una nueva base de jugadores en Xbox, sino que también logró reactivar la participación de la comunidad existente en PlayStation 5 y PC. Este movimiento resultó en un aumento significativo en las ventas del juego cooperativo de Arrowhead Game Studios durante el último trimestre, en comparación con el mismo periodo del año anterior. El estreno en Xbox a finales de agosto, que incluyó un bono de guerra con un homenaje a Halo, demostró la viabilidad de una estrategia que hasta hace poco parecía impensable para un estudio de PlayStation.
Sin embargo y por otro lado, la situación es muy diferente para Bungie. Sony reconoció abiertamente que Destiny 2 no está rindiendo al nivel esperado desde que adquirieron el estudio por 3.600 millones de dólares en 2022. La compañía atribuyó este bajo desempeño a los cambios en el entorno competitivo y a un nivel de ventas insuficiente. Aunque Bungie continúa trabajando en mejoras para el juego, la situación ha obligado a Sony a revisar a la baja sus previsiones y a registrar una pérdida por deterioro de parte de los activos del estudio. El futuro inmediato de la franquicia incluye la expansión Los Desertores, prevista para el 2 de diciembre, mientras que el lanzamiento de Marathon se mantiene en el calendario para antes de marzo de 2026; aquí creemos que todo se irá al carajo.
¿Cómo la ven? A pesar del revés con Destiny, Sony resaltó que los juegos de servicio continuo (GAAS) en su conjunto representaron un sólido 40% de los ingresos de sus juegos first-party durante el último trimestre, una cifra estable que subraya el valor estratégico que la compañía sigue otorgando a este modelo de negocio por su capacidad de generar ingresos recurrentes.
Vía | Sony




