Nintendo ha dedicado un Direct especial de más de 20 minutos, todo para poder dar a conocer los detalles de su futuro lanzamiento, Tomodachi Life: Living the Dream. Título que ya cuenta con fecha de lanzamiento y quedó para el próximo 16 de abril para Nintendo Switch.
Durante la presentación, la compañía también abordó un tema que puede resultar más delicado, anunciando que ha decidido establecer restricciones en algunas de las funciones de publicación de imágenes del juego, argumentando que imágenes sacadas de contexto podrían malinterpretarse o no reflejar la verdadera naturaleza lúdica de la experiencia a.k.a. tienen miedo a los penes groseros que juegan.
El núcleo del juego sigue la fórmula que cautivó en la portátil de Nintendo 3DS. Aquí creamos personajes Mii basados en familiares, amigos, celebridades o cualquier persona que nos imaginemos, y los llevamos a vivir a una hermosa isla donde puede pasar casi cualquier cosa.
La personalización es profunda, aquí se define el aspecto, la personalidad, el género, las preferencias (como el interés romántico) e incluso rasgos faciales específicos. La creación puede hacerse desde cero, con total libertad, o guiada mediante una serie de preguntas que ayudan a definir al personaje.
Una vez en la isla, la magia (y el caos) ocurren continuamente. Los Mii interactúan entre ellos de forma autónoma, y los jugadores pueden ser testigos de cómo entablan amistades, discuten, se enamoran, rompen o viven mil situaciones inesperadas. Pero aquí nosotros no sólo actuamos como espectador, ya que podemos invitar a los Mii a compartir sus pensamientos, ayudarlos a resolver problemas, fomentar amistades o asistirlos en sus quehaceres diarios. El tiempo en el juego avanza al mismo ritmo que en la vida real, lo que incentiva a visitar la isla a diario para no perderse ningún drama o evento especial.
La creatividad no se limita a los personajes. Los jugadores también tienen herramientas para expandir y diseñar la isla, adornándola con viviendas, tiendas, restaurantes y otros edificios. Un amplio catálogo de objetos como árboles, plantas y bancos permite personalizar el espacio público. Incluso se pueden decorar las habitaciones privadas de cada Mii, aunque el juego sugiere que, para mantenerlos felices, es buena idea escuchar sus sugerencias a la hora de diseñar… ya que la idea es hacerlos felices.
Sobre la polémica decisión de limitar la publicación de imágenes, Nintendo lo justificó de la siguiente manera:
Estas restricciones contribuyen a que los mundos que creen los jugadores […] sigan resultando divertidos a la par que seguros, y que cualquiera pueda disfrutar del juego tranquilamente. La continua filosofía de Nintendo de crear experiencias que hagan sonreír a todo el mundo.
Reconocieron que algunos podrían considerar las limitaciones como restrictivas, pero defendió la medida alineándola con su filosofía. Y es que es lógico, no todo el mundo tiene el mismo sentido del humor para ciertos elementos y al final lo que buscan en la compañía es su capital más prominente, el público.
Así, la particular vida social de los Mii está lista para regresar, prometiendo la misma dosis de situaciones absurdas y encanto casual, pero dentro de un marco de compartir contenido un poco más acotado que el de su predecesor. La cita es para mediados de abril.




