Ya es definitivo, la guerra de las consolas se acabó para Microsoft y durante las últimas horas nos enteramos que otra de sus exclusivas llegará a la consola de Sony.
Fue la gente de Ninja Theory la que confirmó que su más reciente título, Senua’s Saga: Hellblade II, cruzará el charco hacia PlayStation 5 este invierno, y no llegará con las manos vacías… ya que la versión para la consola de Sony vendrá con mejoras específicas bajo el misterioso título de «Enhanced». Eso sí, los jugadores de Xbox Series y PC no tendrán de qué preocuparse, ya que cualquier mejora técnica que reciba el juego en PlayStation 5 también llegará a sus plataformas. Los suscriptores de Game Pass, por supuesto, seguirán teniendo acceso al título sin coste adicional.
Aunque Ninja Theory se ha guardado los detalles técnicos bajo siete llaves, sabemos que esta nueva versión aprovechará al máximo las características del mando DualSense, incluyendo su retroalimentación háptica para sumergir aún más al jugador en el viaje psicológico de Senua. Además, el estudio confirmó que el juego estará optimizado para PlayStation 5 Pro, aunque por ahora no hay información sobre resoluciones, modos gráficos o tasas de fotogramas. Eso sí, esto no es nada nuevo… otros juegos de Xbox Game Studios, Activision, Blizzard y Bethesda ya han seguido el mismo camino, adaptando sus títulos a las funciones de Sony sin dejar de lado a los jugadores de otras plataformas.
Para Senua, este lanzamiento en la consola de Sony es un viaje de regreso. La saga comenzó en 2017 con Hellblade: Senua’s Sacrifice, un título que debutó en PlayStation 4 y PC antes de que Ninja Theory fuera adquirida por Microsoft. En su momento, el estudio describió el juego como «un experimento que intentaba romper moldes», buscando ocupar ese espacio perdido «entre el juego indie y el AAA». Con la secuela, el equipo mantuvo esa esencia íntima y narrativa, pero amplió su ambición técnica gracias al respaldo de Xbox, aunque sin caer en la trampa de alargar artificialmente la experiencia.
Hellblade II traslada a los jugadores a la Islandia del siglo IX, donde Senua deberá enfrentarse no solo a los peligros de un mundo hostil, sino también a sus propios demonios internos. Si en el primer juego la protagonista lidiaba con el duelo y la psicosis en un viaje introspectivo hacia el infierno vikingo, esta secuela expande su mirada hacia el exterior y los demás, introduciendo nuevas mecánicas que reflejan su crecimiento como personaje. Eso sí, un elemento sigue intacto, la salud mental sigue siendo el corazón de la experiencia, recordándonos que, incluso en un mundo de dioses y monstruos, las batallas más duras a menudo se libran dentro de nuestra mente.
¿Qué tal? Cuático como la industria que conocíamos el año pasado, ya finalmente se esfumó dando paso a esta que está siendo enfocada a la multiplataforma. Pero está bien, ahora todo el mundo tiene la posibilidad de poder disfrutar de las diferentes obras que aparecen en el mercado.




