Tal parece que Ubisoft está viviendo uno de los momentos más complejos del último tiempo, ya que luego de que anunciara una reestructuración interna masiva y la cancelación de uno de sus proyectos más de los últimos años, esto ha provocado una reacción violenta en los mercados financieros que ha dejado algo de incertidumbre con el futuro de la compañía.
Las casas creativas
La transformación anunciada por Ubisoft va mucho más allá de ajustes menores. La compañía terminó presentando un completo y un nuevo modelo operativo estructurado alrededor de cinco casas creativas, unidades de negocio independientes que combinan producción y publicación. Este modelo, que entrará en vigor en el mes de abril, busca descentralizar la toma de decisiones y agilizar los procesos.
Cada casa tendrá franquicias específicas asignadas, control total sobre su presupuesto y su propio equipo directivo. La distribución es la siguiente:
- Vantage Studios: Assassin’s Creed, Far Cry, Rainbow Six.
- Creative House 2: Shooters competitivos/cooperativos (The Division, Ghost Recon, Splinter Cell).
- Creative House 3: Experiencias en vivo (For Honor, The Crew, Skull & Bones).
- Creative House 4: Mundos de fantasía narrativos (Anno, Prince of Persia, Beyond Good & Evil).
- Creative House 5: Juegos casuales/familiares (Just Dance, Uno, Hasbro).
Cada casa será responsable de su catálogo de principio a fin, asumiendo tanto la creación como los resultados económicos. Para apoyar este cambio, Ubisoft también ordenó el regreso presencial de todo su personal a las oficinas, limitando el teletrabajo a una asignación anual mínima.
El mercado castiga: acciones en caída libre y pérdidas millonarias
La reacción del mercado de valores a estos anuncios fue inmediata y devastadora. Las acciones de Ubisoft se desplomaron más de un 30% en la Bolsa de París, lo que podría marcar su mayor caída diaria desde que comenzó a cotizar en 1996. La capitalización bursátil de la compañía se sitúa ahora alrededor de los 600 millones de euros, una cifra que contrasta brutalmente con los 55.000 millones de dólares que se pagaron recientemente por Electronic Arts.
La caída se explica por el impacto financiero directo de la reestructuración. Ubisoft prevé cerrar el año fiscal con una pérdida operativa de unos 1.000 millones de euros, que incluye una depreciación de 650 millones por la cancelación de seis juegos (incluido el remake de Prince of Persia) y el retraso de otros siete. La compañía retiró sus pronósticos financieros para 2027 y admitió que la opción de vender activos está sobre la mesa.
Yves Guillemot, fundador y director ejecutivo, reconoció que el entorno exige un cambio radical y que la revisión tendrá un impacto significativo a corto plazo, pero argumenta que fortalecerá a la compañía a largo plazo. Este golpe es particularmente duro para una empresa que ya había perdido más del 90% de su valor en los últimos cinco años.
Prince of Persia: adiós al remake, pero no a la franquicia
Entre los seis proyectos cancelados, el que más ha resonado es el remake de Prince of Persia: The Sands of Time. El equipo a cargo de la saga emitió un comunicado explicando la decisión:
Sabemos que esto es profundamente decepcionante… no conseguimos alcanzar el nivel de calidad que se merecen, y continuar habría requerido más tiempo e inversión de la que podíamos comprometernos de forma responsable.
Prince of Persia, como universo y legado, sigue siendo muy importante para nosotros, y esta decisión no significa que nos alejemos de la franquicia.
La saga ahora reside dentro de la Creative House 4, dedicada a mundos de fantasía, junto a Anno, Rayman y Beyond Good & Evil, este último, según aclara la nota, no ha sido cancelado y sigue en desarrollo tras más de 15 años.
Si bien la franquicia ha tenido lanzamientos recientes como The Lost Crown en 2024 y The Rogue Prince of Persia en 2025, la cancelación del emblemático remake marca el fin de un desarrollo de cinco años plagado de problemas y reinicios que al final quedaron en NADA.
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